Conclusión descendente.

El “para qué” es algo que no paré de preguntarme todo el tiempo, es decir, desde “para qué” me pasa, o “para qué” hace cosas así esta mujer. Las respuestas, más después del proceso judicial y todo lo que fue deviniendo, es muy humillante para ella y quienes decidieron seguirla, anda a saber detrás de que propuesta que no se cumplió, ya que nunca llego a mas que ser la directora de su propio reino, repudiada por quienes ella consideraba sus mentores y también por quienes la avalaban.
Creo, como decía mi abuela, lisa y llanamente, que quiso “cagar más alto que el culo”, pero como también decía mi abuela, para hacerlo “hay que tener espalda”, creyó tenerla, sí, pero a fuerza de subestimar a los demás y jugando con los que “la dejaban pasar” (las comillas son pura y exclusivamente dichos populares), es decir, no estuvo, no está y en vistas de como corre el tiempo, no va a estar nunca a la altura de las circunstancias y no fue falta de humildad fue querer abarcar más de lo que se podía apretar desconociendo sus limitaciones y capacidades personales.
La idea de un instituto de grafología en Rosario es buena, de hecho, la idea de un instituto de grafología donde sea, es buena, creo que la grafología debe de enseñarse, difundirse y hasta propagarse, y esta tiene que ser más conocida del mero hecho de análisis de firma en programa de chismes, a cambio, los propios grafólogos se empeñan por apuñalarla de manera sistemática en cosas como las que acabo de contar una y otra vez, porque en esta historia, somos meros personajes. Pero, por ejemplo, el adjudicarse “Litoral” como si fuese “el más mejor” de la zona, creo que fue el error inicial y que tuvo que alertar a muchos, tal como me lo dijeron en el Ministerio de Educación, como que cualquier otro no sería el mejor, pero al ser un país democrático, más que el desagrado no se puede expresar.
Sacando de lado las aspiraciones escolares de primaria, cursados, métodos evaluativos, etc., etc., etc., desconociendo, como detalle, como se manejan las facultades e institutos privados, ni que hablar el reglamento de comportamiento (que analizamos a dedillo), la idea sigue siendo buena, incluso hasta el día de hoy. Lo malo es haberlo implementado como a SILVIA BATTION se le venía en gana, con la ayuda de los que manipulaba. Revolviendo papeles encontré detalles y personas muy particulares, por ejemplo, el docente que nos daba derecho, nunca hizo distinción entre alumnos, es decir, venia enseñaba y se iba, sin embargo, la psicóloga tenía una saña personal reflejada en las notas. El docente de derecho tenía una relación estrictamente profesional con SILVIA BATTION, la docente de psicología era más amiga, esto lo pude atestiguar cualquier compañero de cursado. La manipulación era clara.
Pienso, con el tiempo, mientras leo y releo el expediente, cosas que encuentro, programas y todo lo expuesto en este trabajo, es decir, me di el lujo de no dejarme nada guardado, que la conclusión siempre sea del lector, por eso la explosión absoluta del expediente, que el manejo fue malo incluso sin querer hacerlo, es decir, puso un instituto no para difundir la grafología como ciencia, aun sin saber ella misma lo que es ciencia, sino para alimentación del propio ego, o quizás la creación del mismo, porque hasta carece de ese ángel. De todos los alumnos que terminaron, fueron pocos los que terminaron, de los pocos que terminaron (todo esto está en el expediente), solo conozco una sola persona que perdidamente hace un curso/ taller de grafología, el resto solo acumuló puntaje por aval ministerial, nada más, por ahí uno que otro que ya era profesional lo pudo amalgamar en su carrera como docente o psicólogo, pero más que eso, no creo. Quizá, si SILVIA BATTION me hubiese dado el derecho a rendir, que es lo que reclame todo el tiempo, nunca quise nada gratis, y hubiese tenido mi titulación en tiempo y forma hoy no me dedicaría a la grafología y esto no estaría siendo publicado, sin embargo, lo que me hizo grafólogo fue todo lo que cuento, lo cual queriendo hacer una cosa logro otra, fracasando hasta en eso, SILVIA BATTION es sin dudas, alguien que sabe a la perfección triunfar en el fracaso, incluso de manera sistemática. Sí, todo mi conocimiento grafológico fue muy enriquecido, y hasta triplicado en todo este camino de lucha, ya que la grafología pasó a ser parte de mi cotidiano de una manera que ni yo lo esperaba, algo, con lo que estoy seguro que SILVIA BATTION claramente no contaba.
Pero no son los únicos fracasos en los que triunfó SILVIA BATTION y me encargué de decírselo en la cara en la mediación: es Contadora Publica Nacional, devenida en Perito Grafóloga, que, dicho sea de paso, nunca presentó ni títulos ni matriculas, es decir, evidentemente cuando la contaduría no le cerró a nivel económico, cosa que le puede pasar a cualquier argentino, no la voy a liquidar por eso o porque no servía como tal (me inclino más a esto, no voy a ser hipócrita), lo digo a nivel vocacional, decidió volcarse a la grafología, siguiendo con los dichos de la abuela “viéndole el filo” a ponerse un instituto (recordemos el contexto histórico de esto), con un manejo malo, no solo conmigo, todo esto está claramente en el expediente, también le va mal en eso, con la terrible mala suerte de por lo que lucho para que no pasara, pasa, sin que siquiera ella lo advierta. Cuando todo esto se va al tacho en el ocaso de su vida (mientras escribo esto, SILVIA BATTION tiene más de 60 años), es decir, cuando “está de vuelta” (otro dicho de la abuela), se pone a estudiar la terapia de moda “Constelaciones Familiares”, que cuando pase el furor, otra vez, el fracaso le tocará el timbre. Esto, quizás explica, porque muchas personas no la quieren cerca.
Insisto que no siento que la situación que llevó a la negación de derechos, en este caso el de la educación, que es un hecho que queda demostrado con la intervención del Ministerio de Educación y posterior juicio y avance, se haya dado por discriminación homofóbica, si otro tipo de discriminación ya que no hay duda de que la hubo. Puede que me equivoque, pero, una pista interesante la tiró la abogada de ella, en plena mediación al decirme algo asi como que nadie tiene la obligación que le caiga bien nadie, se le escaparon, con ese comentario un par de tortugas.
Claro está, y no hace falta que me lo expliquen, le caigo pésimo a SILVIA BATTION, cosa que no me ocupa, ni pre ocupa, quedo más que demostrado que nunca busqué su aprobación, más que para las materias en las que fue mi docente, porque en el resto de las cuestiones, a diferencia de lo que ella creyó siempre de mí, nunca necesite que validara absolutamente nada de lo que yo decidiera o no hacer. Ella, en su fantasía se adjudicó eso, creyendo que yo no sé, era una especie de hijo que debía de adoctrinar, nunca entendió que no necesite jamás la aprobación de nadie, sino no hubiese llegado a estas instancias, rebelde para su pensamiento y de la que siempre tiro de la cuerda creyendo que era una simple amenaza, cuando siempre fue una decisión. Bien, mal, cuestionable o no, ya es otro tema de discusión.
Por otro lado, que grado de desorden mental se tiene que tener para que “te caiga mal” alguien que recién conoces, porque esto fue desde el principio, estamos hablando de una persona profesional, muy cercana al psicoanálisis (según ella), profesional del conocimiento humano, como lo es la grafología... ¿entonces? Me corro del eje, me quedo siempre claro, incluso es un tema que hablábamos con nuestros compañeros cuando nos juntábamos por fuera cuando nos juntábamos a cenar en varias oportunidades, que había varias personas que notablemente “no les caía bien” (de hecho, ella caía pésimo a la mayoría por muchas actitudes), pero conmigo tenía una saña particular al creerme, seguramente, vulnerable y sin recursos. De hecho, el recuerdo que tengo de ella y sus secuaces el trato de chico, es decir, alguien menor, cuando ya estaba por pasar la mayoría de edad una vez más, si me pongo en chistoso, porque de otra manera no se puede tomar. Insisto en preguntarme una vez más más “para que”, en este caso, te vas aponer un instituto si la gente que te paga la comida te cae mal. Todos estos huecos, sin dudas, fueron los ladrillos para el fracaso, una vez más.
Nunca me sentí enojado por la situación que a muchos hubiese sacado de quicio, siempre supe que lo que había que hacer era actuar, no quedarse sentado, mover e insistir, esa frase que dice que “el NO ya está”, es cierta, pero si pasé por otros estadios emocionales a lo largo del tiempo y las situaciones que se fueron suscitando.
Por un largo periodo le sentí lastima a SILVIA BATTION, un sentimiento que tuve por muy pocas personas en mi vida y que es muy autodestructivo: una persona que había conseguido todo lo que decía tener (decía, atentos), había estudiado una carrera universitaria, se la había jugado por un sueño que era abrir un instituto de enseñanza y jerarquizado la Grafología incluso con vistas de un colegio para reconocimiento profesional que quedo en la nada, había sido pionera en lo suyo en el lugar en donde había decidió radicarse, Rosario, y todo se fue al tacho por un capricho, confirmado por su abogada en la mediación cuando dijo: “Ella no tiene la obligación que vos le caigas bien”, luego demostró lo básica que era cuando manifestar hacer todo en ley, aunque parte de la ley sea el trabajo en negro para sus docentes y no dar títulos, como queda documentado en el expediente, no fui el único caso.
Con el tiempo también pensé en muchas situaciones que todos conocemos: Hitler ante su posibilidad de derrota se suicidó, sino lo hizo, como sostienen algunos, escapó, es decir, no solo no murió impune, sino que nunca se arrepintió de lo que hizo (el saldo fue más de 11.000.000 millones de personas muertas y contando). Joseph Menguele lo mismo: torturo a miles de mujeres y niños, escapó, estuvo en Argentina, murió de un infarto en Brasil, expresamente por sus allegados: nunca se arrepintió por lo que hizo. Rafael Videla murió de un infarto, sentado en su inodoro con una diarrea descomunal y con las burlas de su compañero de celda, justamente por no arrepentirse nunca de lo que llevó adelante: la dictadura más dura de la historia nacional. ¿Uno más? Margareth Tatcher, una mujer: vieja, senil, dura. Nunca se arrepintió de llevar adelante una guerra que mató a propios y ajenos, pasando por encima de lo más sagrado que tienen los ingleses, la corona. ¿Se iba a arrepentir SILVIA BATTION? Claro que no. Pero soy un convencido que el mundo tiene que agradecer lo corta de mente que es, porque con un poco de poder, sin dudas hubiese estado en la lista que nombré recién a simple memoria, hay muchos otros nombres que se me están escapando.
Pero mi lástima, confieso, desapareció cuando las Constelaciones Familiares aparecieron en escena, en SU escena. Conozco la técnica mucho antes de que SILVIA BATTION siquiera sintiera nombrarla, conozco el paño (como se dice vulgarmente), es el paño que me dio de comer, y me sigue pagando el guiso, y me permitió pagar lo que ella no me dio, pero, aunque decía aborrecerlo, no dudo un minuto en agarrar el dinero de la abultada cuota, cosa que con el INADI nos encargamos de probar y consta en el expediente. Pensándolo detenidamente, siempre fue detrás del dinero, como buena contadora, por el dinero mismo y lo que creyó conveniente bajo un manto de seriedad que lo único que hacía era emanar una inseguridad terrible, que a juzgar por los videos y últimas apariciones públicas en redes no abandonó ni trabajó, o “consteló” como dicen en la jerga.
Miro hacia atrás y solo recuerdo a una persona enojada, impostada por la vida, queriendo mostrar un control que no solo no tenia, porque se le notaba, sino que todos comentaban, quería inspirar respeto y recuerdo comentarios de muchos compañeras y compañeros hacia ella muy duros y no por el solo hecho de ser “la autoridad”, sino porque era lo que demostraba y de lo que todos querían huir, comentarios que fueron más duros aun cuando conocimos la verdadera grafología de mano de los entonces pioneros, aún vivos. Siempre quiso dar un aspecto de seriedad y eso podía verse en su vestimenta diaria, siempre de trajecitos con costura y terminaciones dudosas, barata digamos, que el problema no era la humildad de su vestimenta, sino la pretenciosidad de su actitud junto con ésta, lo que hacía que eso resaltase, porque cada uno viste como quiere, pero cuando el mensaje es contradictorio, no solo choca, sino que pone en evidencia.
La recuerdo sonreír muy poco, por eso en las fotos en la que se hace la bromista, me cuesta entender que tenga un rasgo de humanidad, aunque parezca exagerada esa palabra, siempre miraba (¿mira?) al mundo al borde del asco, ni siquiera es superioridad o de creerse más, es asco y es algo que no solo recuerde hacia mí.
El resto no me sorprende, solo me confirma.
Cuando repasaba todo, para escribir esta explicación del expediente, solo pensaba lo que pensé siempre: no quiero que haya más SILVIA BATTION, ni más Darios. Estos dispositivos de violencia son muy comunes no solo entre adultos, sino también en muchos docentes que se la agarran con menores. Escuchar es fundamental, pero también es fundamental el entorno, no me sirve de nada que vengan a pedir disculpas años después a los que estaban por no intervenir, cuando todo el trabajo lo hice yo. No es ponerse en mártir, es visibilizar para alertar y es acá donde digo siempre que tanto SILVIA BATTION como yo somos meros personajes de historias que se repiten.
Hoy, por otra parte, soy quien soy gracias a esto y lo cuento con mucho orgullo. Hoy, entre otras cosas puedo decir que soy el único egresado de grafología del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe y a fin de cuentas soy quien gané a pesar de que el juicio haya caído, pero eso no hace jamás que me callé la boca, no me involucre, ni advierta que estas cosas pasaron, callaron y siguen pasando y no debería de ser así, no solo en el ámbito de la grafología, que está en franca decadencia, por personas como SILVIA BATTION, sino también en otros ámbitos.
Pude haber dicho muchas cosas, muchas de ella puteadas y dado el tenor del expediente que es de por sí, muy psicodélico, ninguna hubiese quedado mal. Pero elegí explicar punto por punto con fundamento todo lo que digo y sostengo, absolutamente todo, con la prueba sobre la mesa y solo admitir debate con prueba sobre la mesa, cosa que en el expediente no pasa.
Me pude haber metido con mucha facilidad en su vida personal, la verdad que no me cuesta nada y de lo cual tengo sobrados argumentos y pruebas, pero acá lo que se discute es el expediente, publico por cierto, como sus redes, y con eso hay suficiente para ver lo desagradable que es como ser humano, sin exagerar: una persona que no es capaz de mirar hacia atrás y decir: “Che la pifie”, por el solo hecho de que el otro te cae mal y tuvo que ser obligada por entidades de autoridad (Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe) es una persona que tampoco está capacitada para hacer sanar mediante Constelaciones Familiares a nadie y esa es una batalla que la sociedad tiene que librar pronto, porque la salud mental de mucha gente está comprometida.
Este caso no está cerrado para mí, sigo persiguiendo una sentencia y hay mucha documentología que no publiqué, este en ese sentido es un libro vivo, es decir, no voy a tener reparos en actualizarlo cuando sea necesario e ir revelando los documentos a medida que los vayan pidiendo o la situación lo vaya ameritando. Siempre dije y sostuve que no hay nadie más peligroso que quien no tiene nada que perder y en este punto sigo siendo yo el que no tiene nada que perder, al contrario, evitar situaciones como estas serían de mucha ganancia personal y espiritual para mí.
Debo decir que la vida me llevó por otros caminos, me acerque más a la grafología, más que nada a la rama forense y por sobre todo a la parte más criminalística, si bien lo aprendido en el Instituto fue útil, no es lo que más usé, más que el título, que como ya vimos, ni siquiera fue el Instituto de Grafología Litoral de SILVIA BATTION quien me lo dio. En paralelo, un poco por propuesta y otro por costumbre, al escribir mis libros de predicciones (“Horóscopo chino”), que en algún punto me llevo a saber cómo escribir y difundir este, mi cuestión con el tarot, tan conflictivo, fue diluyéndose bastante, aunque para todos siga siendo “Darío Tarot”. En ese camino me topé con lo que más uso desde ese entonces (en su mayoría también en formato carta), el I CHING. Allí hay un hexagrama, símbolo, que grafica muy bien lo que siento que tengo que hacer con mi historia y la grafología: el hexagrama 18.


18. Ku / El Trabajo en lo echado a perder
 
arriba Ken, El Aquietamiento, la montaña
abajo, Sun, Lo Suave, el viento
 
El ideograma chino Ku representa una escudilla en cuyo contenido prosperan gusanos. Esto significa lo echado a perder. Se ha producido a raíz de que la suave indiferencia del trigrama inferior se ha juntado con la rígida inercia del trigrama superior, y así se originaron las condiciones para el estancamiento. Como esto implica culpa, las circunstancias dadas imponen la exhortación a que se las elimine. Por eso la significación del signo no es simplemente "Lo Echado a Perder", sino "Lo Echado a Perder como Tarea", "El Trabajo en lo Echado a Perder".
 
EL DICTAMEN
 
El Trabajo en lo Echado a Perder tiene elevado éxito.
Es propicio atravesar las grandes aguas.
Antes del punto inicial tres días,
después del punto inicial tres días.
 
Lo que se ha echado a perder por culpa humana, puede también subsanarse mediante el trabajo humano. No se trata de un sino inexorable, como el que aparece en el tiempo del Estancamiento, sino de una consecuencia del abuso de la libertad humana, lo cual ha conducido al estado de putrefacción. Por lo tanto, el trabajo destinado al mejoramiento tiene buenas perspectivas, puesto que se realiza en concordancia con las posibilidades del tiempo. Pero es necesario que uno no se arredre ante el trabajo y el peligro -simbolizado por el cruce de las grandes aguas-; es necesario tomar cartas enérgicamente. No obstante, es condición previa del éxito una adecuada reflexión. Esto se expresa en la sentencia añadida: "Antes del punto inicial tres días, después del punto inicial tres días." En primer término, deben conocerse las causas que han conducido a la corrupción, antes de que ésta pueda subsanarse: de ahí la necesaria atención durante el período anterior al tiempo inicial. Luego hay que preocuparse de que todo se encarrile bien por la nueva vía, para evitar una recaída: de ahí la necesaria atención en el período que sigue al punto inicial. La indiferencia y la inercia que han conducido al estado de corrupción deben ser reemplazadas por la decisión y la energía, a fin de que un nuevo comienzo pueda suceder a la terminación de tal estado.
 
LA IMAGEN
 
Abajo, al borde de la montaña, sopla el viento: la imagen del echarse a perder.
Así el noble sacude a las gentes y fortalece su espíritu.
 
Al soplar el viento en lo bajo, al borde de la montaña, se ve rechazado y echa a perder las plantas. Esto contiene una exhortación al enmendamiento. Lo mismo ocurre también con las disposiciones de ánimo inferiores, y con las modas: introducen corrupción en la sociedad humana. Para eliminarla, el noble ha de renovar la sociedad. Los métodos para ello se extraen igualmente de ambos signos primarios, sólo que sus efectos se despliegan entonces en ordenada secuencia. El noble ha de eliminar el estancamiento sacudiendo a la opinión pública (tal como el viento sacude con su acción) y fortalecer luego el carácter de la gente, tranquilizándolo (como es el caso de la montaña que brinda tranquilidad y alimento a todo lo que crece a su alrededor).
 
Simone de Beauvoir dice en La fuerza de las cosas que “la derrota es una desgracia; es imposible sobrevivir a ella sin pactar con aquello que se detesta”. Este libro es mi pacto.

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