FORMA.

La arquitectura gráfica o la forma de la escritura es una expresión viva de uno mismo, de la personalidad, del estilo y de la manera de mostrarse ante el mundo. Por eso se trata de un apartado imprescindible a la hora de confeccionar un informe grafológico. Se puede averiguar el grado de coeficiente intelectual de la persona que se quiere analizar, si sufre algún tipo de complejo de inferioridad compensado con una actitud de superioridad hacia los demás y un largo etcétera de cuestiones que no dejan de sorprender. Sin embargo, éste es uno de esos parámetros más difíciles de apreciar, y para cuyo aprendizaje hacen falta unas especiales dotes de observación, mucha práctica y un análisis del conjunto de la escritura, pues no es una cuestión de fácil medición. En este caso, sí se puede decir que la experiencia es un grado. Por eso, se va a explicar poco a poco, de tal manera que gracias a los ejemplos quede claro en qué consiste el análisis de la arquitectura gráfica de las personas.
 
Angulo y curva.
 
En primer lugar, hay que fijarse en si la forma de la escritura presenta un predominio de ángulos o de curvas. Bien, esto no es sencillo ya que la mayoría de las escrituras son mezclas de ambos conceptos. Estas últimas se llaman escrituras mixtas.
Para descubrirlo habrá que observar si las partes curvas de las letras poseen ángulos y si las letras que normalmente deben presentar ángulos, tienen curvas. Las zonas donde caligráficamente deberían existir curvas son: los óvalos, pues su forma tiende a ser redonda; las uniones entre las letras, donde no debería existir el ángulo, pues su ejecución normal hace que sea más sencillo realizar una curva en lugar de un ángulo; las crestas y los pies; y aquellas partes de letras cuyo rasgo caligráfico sea redondeado o curvo, por ejemplo, en la m. Por el contrario, para que una escritura sea considerada curva, debe haber rasgos curvos donde, caligráficamente no se producen; por ejemplo, en las letras r, v, w. Normalmente, las escrituras curvas se observan estadísticamente más en mujeres que en hombres y las angulosas, viceversa, pero no se puede confiar en este dato, puesto que podría haber más de una sorpresa al descubrir quién es el autor de la escritura que se va a analizar.


Escritura angulosa: Predominio de la lógica frente a la intuición y hay predomino de la razón frente al sentimiento. Laboralmente, son personas muy tenaces, constantes y que se concentran bien en las tareas que realizan. Tienden a elegir puestos de responsabilidad o mando.


Escritura curva: Equilibrio entre la intuición y la lógica. La pereza hace su aparición con frecuencia en este tipo de escrituras. Carácter suave que encaja bien en puestos de subordinación. Capacidad para convencer a los demás.
 

Mezcla ángulo/ curva: En grafología no se suele hacer mucha mención de estas escrituras mixtas, puesto que se trata de una mezcla de lo dicho tanto para la escritura angulosa como para la curva. Existe un equilibrio en todos los planos analizados.
 
El arco y la guirnalda: Para comprender lo que es un arco o una arcada en grafología, hay que fijarse en unas letras concretas: la m, la n y la ñ. Pues bien, a la hora de trazarlas, habrá que observar si el sujeto las cierra por arriba; es decir, formando un arco. Éste es un movimiento primario de defensa ante el medio que le rodea.


Por el contrario, se habla de guirnaldas cuando las letras m, n y ñ se abren por arriba, llegando incluso a confundirse con la u, lo que puede dificultar la legibilidad de un escrito, especialmente cuando se unen a la e y la i.


Estos movimientos no son absolutos; y en muchos escritos se produce una mezcla entre el arco y la guirnalda.

Escritura armonía e inarmónica: La armonía, en grafología, hace referencia a escrituras gráciles, rítmicas, equilibradas y organizadas según criterios estéticos. Una escritura armónica, en buena parte, depende del nivel cultural de su autor, de su grado de adaptación y de la madurez psicológica de la que haga gala. Lógicamente, se habla de escritura inarmónica cuando ésta no cumple las pautas ya descritas, cuando carece de estética, de belleza en su conjunto. Todo ello puede ser propiciado por la existencia de desproporciones y desequilibrios detectables a lo largo del escrito, ya sean éstos en la presión, en el desarrollo de los trazados, en la distribución de las letras, palabras, líneas. En conjunto, la escritura se percibe vulgar.
 
Sencillez y complicación: En este apartado se explica la diferencia entre varios tipos de escrituras muy diferentes entre sí, que marcan el grado de complejidad del autor del escrito que se quiere analizar.
 
Escritura simplificada: Los rasgos en este tipo de escrituras se reducen a su mínima expresión. Es más, se llegan a simplificar algunas partes de la escritura sin que por ello se llegue a dificultar la legibilidad. De hecho, la legibilidad es lo que dará la pauta para saber si la escritura que se quiere analizar pertenece a esta categoría. Se habla de escritura simplificada siempre y cuando la legibilidad no se vea afectada. Otro de los rasgos que se debe tener en cuenta es que las mayúsculas suelen hacerse de forma tipográfica.
 
Escritura adornada: Este tipo de escrituras no llegan a ser tan regresivas y elaboradas como la complicada, aunque también en ellas se aprecian movimientos que adornan las letras fuera de lo normal. Estos escritos suelen denotar rasgos de artificio, aunque pueden ser elegantes. Habla de tendencia a los adornos y a la pomposidad en todos los campos (la forma de expresarse, de contar las cosas, la vestimenta).


Escritura extraña: Este tipo de escritura se caracteriza porque posee componentes extravagantes, extraños. En muchas ocasiones, la escritura se vuelve ilegible. A veces parece que se insertan cosas en clave, una clave que sólo entiende quien la escribe. A lo largo del texto se aprecian adornos exagerados, que no tienen ninguna razón de ser. Se pasa de la originalidad a la extravagancia. Este tipo de escrituras pueden revelar al genio o al loco. Sin embargo, cuando se ven escrituras de esta clase, en seguida se distinguen del resto. No pasan desapercibidas.

Escritura vulgar
: Este tipo de escritura se distingue porque sus rasgos son torpes o vulgares, no existiendo soltura de carácter gráfico. Los movimientos delatan desproporciones que no son estéticas y la escritura en su conjunto se presenta confusa. La vulgaridad gráfica puede interpretarse de dos maneras: inmadurez cultural o retraso mental.


Escritura caligráfica: La escritura caligráfica es aquella que, al examinarla, mantiene un gran parecido con los modelos caligráficos aprendidos. Es posible que existan algunas variaciones, pero serán mínimas. Nos habla de subordinación. Introversión. Buena habilidad manual.


Escritura tipográfica: La escritura tipográfica, al contrario que la anterior, no sigue el patrón caligráfico. Para su desarrollo, en este caso se utilizan letras que imitan el modelo de imprenta. Hay un deseo de que se nos comprenda bien. Tendencia a puntualizar para evitar malos entendidos. 

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