La dirección de las líneas señala
también el carácter optimista o pesimista del autor del escrito, aunque habrá
que aprender a distinguir si dicho aspecto es una verdadera filosofía de vida o
un estado anímico pasajero. Merece la pena recordar aquí los experimentos
realizados con hipnosis que ya expusimos en la primera parte de este libro. Por
tanto, nos será de mucha utilidad conocer si la dirección de las líneas del
escrito es o no la habitual.
Líneas
ascendentes: La media de ascenso no sobrepasa los 10º con relación a la horizontal.
Habla de un carácter optimista. Resistencia ante la adversidad. Vitalidad.
Líneas muy
ascendentes: La media de ascenso de las líneas puede llegar a 10º con relación a la
horizontal. Algunos grafólogos señalan 5º. La media puede estar entre ambos.
Habla de ambición exagerada. Siempre quiere más de lo que ha conseguido hasta
el momento, aunque haya sido mucho, lo que puede generar un sentimiento de
frustración. Persona entusiasta y apasionada.
Líneas
horizontales: En este tipo de escritura, la mayoría de las líneas son horizontales o
rectas en relación con el borde izquierdo del papel. Habla de la capacidad para
controlar los estados anímicos.
Líneas
descendentes: La media de descenso de las líneas no supera los 5º con relación a la
horizontal. Si el descenso es esporádico, puede indicar cansancio, apatía o
enfermedad. Si el descenso es habitual, el sujeto se desanima con facilidad,
tiende a la depresión, su grado de aspiraciones no es muy elevado.





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