La inclinación que poseen las
letras de una escritura aporta una serie de datos sobre la personalidad de su
autor. Las letras simbolizan a la persona. El sujeto se dirige desde su propio
yo hacia los demás. La inclinación es la manera o el camino de llegar hacia
ellos (margen derecho). Por tanto, es comprensible que la información que se va
a obtener de este nuevo aspecto de la escritura sirva para descubrir la
capacidad de relación que el sujeto posee con su entorno. Aquí se ven las dotes
de mando, el predominio de los parámetros lógica/ intuición, la afectividad, la
introversión/ extraversión, la iniciativa en la vida, la capacidad de reflexión
y de organización, la constancia, el autocontrol, el orden, la fuerza del yo,
por ejemplo.
Está claro que hay mucho que analizar, así que lo mejor es explicar cómo se mide este nuevo aspecto. Para hacerlo, se debe regresar a un concepto del que ya se habló cuando se expuso cómo medir el tamaño: la línea inferior de la escritura. Se dibujan líneas hacia arriba, siguiendo la propia inclinación que tenga la escritura que se quiera analizar. Lógicamente, donde mejor se observará esta trayectoria será en las letras que presenten crestas y pies. A continuación, se utilizará el transportador. Para ello, debe acomodarse sobre el papel, siguiendo con exactitud la línea inferior de la escritura, y colocando, al mismo tiempo, el vértice central del transportador en los puntos de intersección de las líneas que se trazaron sobre cada letra.
Está claro que hay mucho que analizar, así que lo mejor es explicar cómo se mide este nuevo aspecto. Para hacerlo, se debe regresar a un concepto del que ya se habló cuando se expuso cómo medir el tamaño: la línea inferior de la escritura. Se dibujan líneas hacia arriba, siguiendo la propia inclinación que tenga la escritura que se quiera analizar. Lógicamente, donde mejor se observará esta trayectoria será en las letras que presenten crestas y pies. A continuación, se utilizará el transportador. Para ello, debe acomodarse sobre el papel, siguiendo con exactitud la línea inferior de la escritura, y colocando, al mismo tiempo, el vértice central del transportador en los puntos de intersección de las líneas que se trazaron sobre cada letra.
Hay que medir más de una letra
para hallar la media, puesto que los resultados de la medición de cada letra
pueden variar. El número de mediciones dependerán de la flexibilidad que se
quiera imprimir al estudio y también de la muestra caligráfica de la que se
disponga. Sin embargo, para tener una orientación precisa, se pueden medir tres
renglones: el primero (más consciente), uno extraído de en medio y otro del
final (más inconsciente). Después se calcula la media de los tres, obteniendo
así un resultado bastante fiable.
Inclinada: Se dice que una
escritura es inclinada cuando la inclinación media hacia la derecha oscila
entre 120º y 135º. Es extraversión. Cordialidad. Persona entusiasta. Expansión
afectiva. Amabilidad. Irreflexión. Falta de mesura.
Moderadamente
inclinada: Se dice que una escritura es moderadamente inclinada cuando la
inclinación media oscila entre 90º y 120º. Es extraversión. Equilibrio entre la
razón y el sentimiento. Amabilidad. Deseos de aprender. Se controla bien sin
perder la cordialidad con los demás. Persona convencional. Junto a otros rasgos
negativos, su actitud puede volverse esclava de los convencionalismos.
Vertical: Se dice que una
escritura es vertical o recta cuando la inclinación media se ajusta a 90º. Hay
un predominio de la razón frente al sentimiento. Imparcialidad. Reflexión. Autocontrol
de los impulsos, que pueden llegar a reprimirse. Temor a dejarse llevar por los
sentimientos. Este tipo de inclinación suele aparecer en personas maduras. Persona
reservada a la que le gusta tener todo calculado y que piensa antes de actuar.
Moderadamente
invertida: Se dice que una escritura es moderadamente invertida cuando su media se
inclina hacia la izquierda entre los 90º y 60º. Habla de introversión. Cautela.
Autocontrol. Desconfianza. Tendencia al sacrificio. Resignación. Disimulo llegando
incluso a la mentira. Tendencia al aislamiento. Vive las presiones del ambiente
como una losa, por lo que busca refugiarse en sí mismo. Persona que tiende a
teorizar más que a llevar a cabo sus objetivos. Falta de confianza en los
propios valores.
Invertida: Se dice que una
escritura es invertida cuando la media de la inclinación oscila entre los 60º y
45º. Hay una fuerte introversión. Tendencia muy acusada a refugiarse en sí
mismo. El entorno se vive como un elemento claramente hostil, lo que le puede
conducir a la evasión mental. Retraimiento. El sujeto no aprovecha sus
posibilidades personales. Dificultades para relacionarse con los demás. Desconfianza
hacia los demás. Falta de integración. Represión de las manifestaciones
afectivas. Posibles problemas psicológicos en este sentido. La persona sufre
internamente.
Caída a
izquierda: Se dice que una escritura está caída a la izquierda cuando la media de la
inclinación no sobrepasa los 45º, lo que provoca este efecto. Se pueden aplicar
los valores del punto anterior, aunque, en este caso, todo cobra mayor fuerza.
Se trata, por tanto, de una persona problemática que sufre traumas afectivos de
relativa importancia. Por fuera, parece una persona de hielo, incapaz de sentir
lástima o de emocionarse con las cosas naturales que proporciona la vida. Sin
embargo, por dentro, los sentimientos hierven, propiciando un caos interno.








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